
GESTIÓN Y PUESTA EN MARCHA DE UN PLAN DE CARRERA
Fase de valoración y de análisis
En primer lugar, se evaluarán las necesidades y deseos presentes y futuros, tanto de la organización como de los empleados.
Para ello, gracias al análisis que se realizó en la fase de reclutamiento y para reducir el coste del proceso, se usará para analizar la actividad de la empresa, las tareas que debe desempeñar en su actividad diaria y su proyección futura. De esta manera podremos visualizar las habilidades que los empleados de la empresa tienen que tener para poder desarrollar su labor.
Del mismo modo, los empleados deben indicar cuales de estas destrezas tienen y así poder potenciar sus fortalezas y reforzar sus debilidades.
Para ello, recomendaremos que cada empresa cree un apartado en su página web donde cada empleado pueda colgar sus preferencias laborales, inquietudes y metas, con el objetivo de ir elaborando un inventario de la información.
Gracias a ello, habremos elaborado un perfil tanto de la empresa como individual para cada individuo.
Fase de dirección
En segundo lugar, y a partir del análisis anterior, desde Smart Consulting Group pondremos a disposición de cualquier interesado dentro de los empleados de la organización, una sesión de asesoría personalizada a cada uno de los empleados para ver qué capacidad sería recomendable que desarrollaran y recomendar a la empresa, a cuales debería dedicar recursos.
De este modo, se seleccionaría un conjunto de carreras profesionales para que la compañía pueda ayudar a su equipo a desarrollarse.
Fase de desarrollo
En tercer y último lugar, se dará la implantación y desarrollo del mismo, el cual será el aspecto más importante y personalizable a la hora de llevar a cabo el plan de carrera, puesto dependiendo de las necesidades de la empresa y los deseos del empleado en cuestión, se realizará una serie de acciones u otras.
Entre ellas, se intentará focalizar entre el mecenazgo que se comentó en la parte de reclutamiento y en rotación de trabajo y programas educativos.
El objetivo de ello, es que los empleados sigan desarrollándose internamente, no solo en conocimientos de su tarea, sino también en capacidades polivalentes, las cuales se conseguirían a partir de la rotación y la promoción horizontal.
A su vez, con ello buscaríamos poder transmitir la cultura de cada una de las Startups a sus empleados, para que con ello consigan establecer unos pilares firmes en la transmisión y fomento de sus valores organizativos en sus primeros años de actividad.
Para que el plan de carrera no se quede en el aire, lo ideal es someter este aprendizaje o formación a un control y a una revisión por parte de nuestra asesoría para comprobar que el empleado está esforzándose y sacando partido del mismo.
Dicho esto, sería conveniente dividir los programas en distintas fases que deban superarse para poder avanzar. Dejando claro siempre a nuestros clientes, que es clave en este proceso que se permita el error y que haya una comunicación totalmente transparente entre la organización y el empleado para que no se cumpla el principio de Peter. El cual dice que en una jerarquía, todo empleado tiende a promocionar hasta alcanzar su nivel de incompetencia.
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